Cuando conocemos a parejas como Angélica y Yesid nos damos cuenta de la fortuna que es tener un trabajo como el nuestro, en el que nos acercamos a tantas historias de amor y a tantas personas que nos hacen parte de su felicidad. Angélica nos recibió con su sonrisa amplia en el salón de belleza donde se arregló. Con ella estaba su amiga Alejandra y más tarde llegaron su papá y su tío a recogerla para llevarla a su matrimonio.








Angélica estaba más feliz que de costumbre, con la energía y la sonrisa que la caracterizan. Alejandra estuvo pendiente de lo que necesitaba en todo momento, incluso de hacerla reír cuando algunas lagrimitas se intentaban asomar.


